Un buen orientador (1)



Un buen orientador es aquella figura fundamental en la vida de una persona, pues su papel está en ayudar a las personas en su toma de decisiones o resolución de problemas para beneficio del individuo. Es por eso que las cualidades y los valores dentro un buen orientador son esenciales para alcanzar el éxito en el proceso.

 

En primer lugar, un buen orientador debe ser considerado un buen oyente. Es un ser atento a la situación que se le presenta y que se le comunica, es una persona que respeta el turno de palabra, no juzga y evita interrumpir, es una persona que le da el tiempo a su cliente para desahogarse, respeta su espacio y comprende que capaz no se le es fácil abrirse. Comprende las necesidades y las situaciones del individuo y entiende sus deseos. Un buen orientador es aquel que sabe escuchar y está dispuesto a brindar su apoyo y centrar su atención a la persona que tiene en ese momento al frente. Un buen orientador sabe que "lo más importante de la comunicación es lo que no se dice" (Drucker, s. f.) y sabe que cuando llega el momento en que la persona es capaz de tener 5 minutos de valentía, está preparado para escuchar cada palabra que diga y poner atención a cada movimiento que haga, pues la persona no se comunica solo con palabras. 

 

En segundo lugar, un buen orientador es empático. La empatía es la capacidad que tiene una persona para entender a otras personas y comprender sus sentimientos (Asale, s. f.) un orientador empático tiene la capacidad para observar y comprender cada perspectiva de las personas, comprende totalmente la situación y se le es más fácil ofrecer su ayuda a los demás, es una persona que logra encontrarle el bien y el por qué a las cosas. No se rinde fácilmente, son amables, saben cuándo una persona está mal y son capaces de dar su apoyo a estas personas. Una persona empática es aquella que entiende y respeta el silencio de una persona, es aquella que entiende y respeta el comportamiento de una persona, no son juzgadores, saben que en el mundo hay personas pasándola mal, saben que capaz el mal viene por una razón, creen en el poder de cada persona y los ven a cada uno como una sola persona, donde algunos sufren en silencio y otros demuestran más como se sienten y deciden respetar y creer en cada persona sin necesidad de alejarlos e irrespetarlos.

 

Es importante que las cualidades de un orientador logren desarrollarse para obtener éxito al acercarse a las personas, para generar un grado de confianza en el cliente. Un orientador debe ser empático, bueno escuchando, asertivo, honesto, respetuoso y capaz de establecer relaciones de confianza. Gracias a esto el orientador puede ofrecer sus servicios de ayuda y permite al cliente alcanzar el éxito en sus tomas de decisiones.

 

Es común el llanto, a cualquier hora del día puede haber una persona llorando, ya sea por dolor físico o un sufrimiento en el cual se gane el cansancio mental. Pero normalmente no somos capaces de ver los pensamientos de esta persona, no conocemos su situación y muchas veces pasamos por alto estas señales. Una persona empática es capaz entender su silencio, de saber que está sufriendo, es capaz de brindar su apoyo, aunque no sepa que está pasando realmente, ayuda a las personas y si es posible les comparte de su energía, una persona empática quiere ver a las demás personas brillar.

 

Las personas llegan a tener 5 minutos de valentía cuando llegan a tener la fuerza para hablar de sus sentimientos y para salir de su zona de confort. Normalmente las personas que se encuentran en un momento muy bajo de su vida no tienen el suficiente valor para hablar de sus problemas, a veces no son ni capaces de hablar sobre sus sentimientos con su familia, es por eso que muchas personas valoran los 5 minutos de valentía de una persona, porque es un esfuerzo y un logro para esta persona y por tal razón se valora tanto su intento y se agradece escuchando a la persona, es una forma de apoyo y agradecimiento por su esfuerzo.

 

Con esto, hablaremos de los aspectos importantes para aplicar en un futuro profesional como orientadores dentro de los principios de desarrollo del ser humano. Cuando hablamos de principios de desarrollo nos referimos a la constante evolución de las personas en el mundo, su crecimiento y sus cambios en la personalidad y el físico (Martínez, 1998) y en el mundo profesional actual nos encontraremos con personas que aún están madurando y creciendo pues según Conquero (2013) "Hasta los 21 años nuestro cerebro no está maduro" llegará el momento en el que aun en nuestro campo de trabajo habrán personas sin la suficiente madurez, pues el cerebro no acaba de madurar hasta los 30 años (Conquero, 2013) por lo que se nos dan una serie de aspectos a valorar para lograr el éxito en nuestro futuro campo profesional.

 

El primer aspecto a valorar es que el proceso del ser humano es un continuo crecimiento, no somos los mismos de hace unos años y no seremos los mismos en unos años, el ser humano sufre un cambio constante en el desarrollo de su personalidad al paso de los años, pues según la Dra. Concepción Zúñiga (2005) en su libro "Hacia la madurez humana" explica lo siguiente "Cada hombre y cada mujer, si nada lo desvía y las condiciones en que se encuentra son favorables, tiene metas peculiares que alcanzar" el ser humano madura y aprende a tomar sus propias decisiones, decisiones que logran un beneficio en su vida para luchar por sus metas, el ser humano conforme crece adquiere el suficiente razonamiento para saber lo que les va a venir bien y lo que no.

 

El segundo aspecto importante para poner en práctica es el desarrollo de habilidades sociales. El trabajar como orientador requiere capacidad para trabajar en equipo y con otras personas. El desarrollo de habilidades interpersonales implica tener buenos valores, el respeto, la empatía, la colectividad, el ser comunicador, capaz de escuchar etc. El desarrollo de estas habilidades es beneficioso para la creación de contactos y amistades dentro del trabajo, así como la generación de confianza y respeto en el trabajo.

 

El tercer aspecto para lograr el éxito en nuestro futuro campo profesional es el hablar de la búsqueda de aprendizaje, nunca paramos de aprender, aunque hayamos parado de estudiar la vida siempre nos da una enseñanza más. También podemos hablar de las cualidades de un ser humano. Somos seres libres, felices y que luchan por protegen su dignidad. El progreso de la humanidad aspira a la lucha por su libertad y felicidad propia, lucha por su propio bienestar y grandeza. Los profesionales mejoran sus habilidades durante la búsqueda de aprendizaje y mediante el proceso de valorar las capacidades, la inteligencia y habilidades con las que cada persona cumple.

 

Al poner en práctica estos aspectos, nosotros, como futuros profesionales desarrollamos habilidades para la adaptación de nuestro espacio de trabajo, destrezas para enfrentar distintos desafíos que se presenten dentro de nuestro campo profesional y funcionan como prácticas en las que vamos progresando poco a poco para llegar al éxito. Al poner en práctica nuestras cualidades, nuestros valores y aspectos a considerar logramos el mejorar nuestro desempeño en general, nos da esperanza y confianza, logramos vernos en un futuro en el que podamos ser personas capaces de ayudar a avanzar a otros mediante nuestras capacidades que poco a poco a lo largo de la carrera y el trabajo lograremos mejorarlas.

 

Referencias bibliográficas

 

Peter Drucker: la importancia de escuchar lo que no se dice | SP&C (sanchezpardo.com)

 

empatía | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE - ASALE

 

Conquero, B. V. (2013, 8 diciembre). Hasta los 21 años nuestro cerebro no está maduro. La Razón, 63.

 

Hacia la madurez humana. (2005b). http://nucleares.unam.mx/~nunez/libros/Hacia_la_madurez_humana.pdf




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